Se acerca el 23 de Noviembre, fecha de suma importancia para la ciudad de Sevilla, pero no me voy a referir a su reconquista, sino al nacimiento de uno de los grandes ‘padres’ de la ciudad, el rey Don Alfonso X el Sabio, nacido un 23 de noviembre de 1221, echen ustedes las cuentas, que las matemáticas nunca fueron lo mío…..

Si la historia ha considerado a Carlos III como el ‘mejor alcalde de Madrid’ por toda la infraestructura con la que dotó a la ciudad, bien podríamos considerar al rey Alfonso X como el ‘mejor alcalde de Sevilla’, no tanto por su labor edilicea, que también, sino por haber sentado las bases de su organización interna, haberla dotado con uno de los territorios más extensos de la península, haberla protegido de la codicia nobiliaria al hacer de ella una ciudad de realengo, y, en resumidas cuentas ,darle a Sevilla la condición de capital del reino, aunque ésta fuera de forma oficiosa. No sólo se interesó por el gobierno político de la ciudad, sino por el religioso, apoyando una vez más la independencia de la diócesis sevillana frente a otras más antiguas y poderosas. En ella pasará largas temporadas de su vida, y, en ella, descansará definitivamente junto a sus padres tras su muerte.

Alfonso debió ver en la ciudad recientemente reconquistada, la oportunidad de hacer de ella el espejo de su ideal de gobierno, donde poder desarrollar fácilmente su ideario que se verá reflejado en las bases de la ordenación y legislación propia con que dotó a Sevilla.

Sevilla no le debe sólo al ‘rey sabio’ su lema , ni sus primeras iglesias mudéjares, ni sus ferias comerciales, le debe todo ello y mucho más. Estableció el Estudio General de Latín y Árabe, germen de lo que será en el futuro la universidad sevillana. Entre los muros de su palacio gótico sevillano se fraguaron algunas de sus más célebres obras, como las ‘Cantigas de Santa María’, se compuso al menos en parte, una de sus obras fundamentales ‘ Las Partidas’, también en Sevilla se fragua el ‘Libro del Ajedrez’….

Fue el gran protector de su patrimonio artístico, incluso antes de su conquista. Durante el asedio el joven príncipe Alfonso debió de admirar las construcciones islámicas sevillanas, que se insinuaban sobre la imponente muralla de casi 7 kms de extensión. Con seguridad lo primero que llamaría su atención debió ser el brillo del alminar de la Mezquita Alhama, con sus bolas doradas, destellos de victorias mahometanas pasadas…., la imponente torre del Oro, los palacios, alquerías… Por ello, en el momento de pactar las capitulaciones con el rey Axataf, se perfiló como defensor de sus principales edificios . Algo muy significativo es que la ceremonia de entrega de las llaves de la ciudad fuera también un 23 de noviembre, aunque los castellanos no entrarían hasta un mes más tarde en la misma… Fue éste un regalo simbólico de su padre?

Mucho más podríamos referir de la estrecha relación que existió entre el rey Alfonso X y Sevilla, por ello les invito a que me escriban y así poder organizar una visita a esos lugares que tanto sedujeron al rey Sabio y que quedaron marcados por su buen hacer.

Un placer volver a dirigirme a ustedes

Un abrazo de corazón desde Sevilla.