El Monasterio de San Isidoro del Campo es uno de esos tesoros aún desconocidos para el gran público, una pena ya que entre sus muros se conserva parte de la historia más legendaria y hasta revolucionaria de nuestra provincia. Su historia comienza en el S XIV, cuando Alonso Pérez de Guzmán, ‘el bueno’, y su mujer María Alonso Coronel fundan el monasterio en las inmediaciones de la antigua ciudad de Itálica, por aquel entonces una alquería conocida como Talca o Sevilla la Vieja. Por sus muros pasaron monjes cistercienses, ermitaños jerónimos y la Orden de San Jerónimo , también conocidos como los ‘isidros’.

Su leyenda comienza con la entrega de los restos de San Isidoro por parte del rey de la taifa sevillana Al Mutamid al rey leonés Fernando I en 1063….

Su historia revolucionaria la propiciará la propia localización del monasterio, lo suficientemente lejos de Sevilla y con la suficiente autonomía para que se geste en su seno a mediados del S XVI, una corriente reformista, cuyo resultado más relevante será la aparición en 1569 de la popularmente conocida como ‘Biblia del Oso’, la primera traducción completa de las Sagradas Escrituras a la lengua castellana, siendo Casiodoro de la Reina su autor , este monje fue uno de los pocos miembros del núcleo reformista que logró huir de las garras de la Inquisición…..

Así que ya ven, mis queridos lectores, un edificio que no solo atesora un gran patrimonio artístico y cultural sino histórico¡

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